Balansiya es el nombre con el que se conoció a Valencia
en Al Andalus, el nuevo Estado Islámico que fundaron los
musulmanes en la Península Ibérica.
Materialmente queda poco. sin embargo el legado más valioso del que
somos depositarios lo constituye algo que no pudo
ser destruido por la piqueta ni la excavadora.
Que no desaparece con el paso del tiempo y que
vamos a conservar para siempre,
Se trata de las miles de palabras árabes incorporadas
tanto al valenciano como al castellano con las
que designamos comarcas y pueblos, montañas y
ríos, árboles, plantas y frutos, herramientas
utensilios, profesiones e incluso apellidos. Sólo
daremos una muestra:
El "maa" (agua) que podemos escuchar
en los pueblos de la Huerta cuando la madre le
dice a su hijito: Vols mà, fillet meu? -¿quieres
agua, hijo mío?- O esos ¡Hala! y ¡olé! que tienen
su origen en la invocación religiosa: ¡Ya Al.láh!
-¡Oh, Dios!-, El ¡ojalá! procede de ¡in sha Al.láh!
-Si Dios quiere-.
(Extractos
de " LA VALENCIA MUSULMANA" de Vicente Coscollá-
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