GASTRONOMÍA
DE LA 'AMMA (clases populares de al-Andalus)
Al Andalus es el nombre con el que se conoció el nuevo
Estado Islámico que fundaron los musulmanes en
la Península Ibérica.
Los
tratados de gastronomía y las artes culinarias
figuran como un género literario dentro
del legado textual árabe y andalusí.
Citaremos la obra de Ibn
Razin al-Tuyibi,
titulada "La abundante
cómoda en fructosas comidas y variedades"
(Fadalat al-juwan fi tayyibar al-ta`am wa-l-al-wan).
No obstante, fueron los médicos quienes
mayor interés mostraron por el tema, por
la estrecha relación que tiene la gastronomía
con el cuerpo humano y por la influencia que ejerce
sobre el estado general de la salud. Disponemos
de una rica literatura consagrada a la dieta y
a las características naturales y nutritivas
de los alimentos, titulada "Alimentos y bebidas"
(al-asriba wa-l-agdiya).
La
mayor parte de este patrimonio científico
y social se halla hasta hoy en un estado inicial
de estudio. Son numerosos los tratados de medicina
general o especializada que dedicaron algún
espacio al tema. Citaremos, a modo de ejemplo,
el tercer capítulo del tratado de oftalmología
de al-Gafiqi,
dedicado exclusivamente al estudio de alimentos
y bebidas. Escasos son los textos de este género
que fueron analizados, editados y traducidos al
castellano, como es el caso de la obra de Àbd
al-Malik Ibn Zuhr.
Muhammad
b. Ibrahim al-Rundi reflejó
el contenido de la cocina andalusí de su
tiempo. Por otro lado, no nos faltan noticias
sobre el tipo de comida, la bebida y las artes
culinarias que aparecen en citas breves en escritos
relacionados con la historia de al-Andalus.
El
tratado de la Hisba
del malagueño al Saqati
y el del sevillano Ibn
Àbdun aportan datos de interés
sobre la cocina del zoco. Los repertorios onomástico-biográficos
recogen referencias al respecto, sobre todo los
realizados por Ibn Bassam
y al-Dabbi;
al igual que los dictámenes jurídicos.
No menos fructíferas son las obras del
lingüista al-Zubaydi
y del botánico Abu-l-Hay,
así como los compendios geográficos
de al-Razi e
Ibn al-Ziyyat.
Asimismo,
la arqueología medieval nos aporta una
gama cada vez más completa de enseres destinados
a la comida y utensilios de cocina debidamente
fechados en distintas etapas históricas
y localizados, tanto en la topografía urbana
de al-Andalus como en el medio rural.
La
carne: La manera más popular
de guisar la carne consistía en cocinarla
con trigo. La segunda formula consistía
en guisar la carne con vinagre preparado en casa;
se designaba con el nombre de al-skibay.
En la tercera formula se asociaba el vinagre con
al-murri
como condimentos; era el modo denominado al-mutabbajar.
Aunque existían muchas otras.
Nos
limitaremos a dar tres ejemplos de las diferentes
modalidades según las especias utilizadas
y la forma de guisar las carnes: al-sammaqiya,
que se guisaba con mosto y sustancias resinosas
segregadas por diversas especies botánicas;
al-isfiday
y al-zabarbaya.
My diversos eran los platos combinados con verduras,
como la coliflor, que daba al plato el nombre
de al-qambitiya;
al combinado con col se denominaba al-krnubiya;
y al que se elaboraba con nabos se le llamaba
al-laftiya.
La
carne también se freía en aceite,
al-qalaya; o se asaba al carbón, al-siwa'
o al-mukabbab.
Los al-muraqqa'at,
se preparaban a partir de jugos, jarabes o mosto.
Con carne picada mezclada con una parte grasa
se elaboraban salchichas, al-marqas
y al-markas,
con la mezcla se rellenaban las tripas. Menos
complicada era la preparación de los pinchitos,
al-safida.
al-tfaya
se elaboraba con carde de cordero lechal cebado,
troceado en pequeñas porciones; se le añadía
sal, pimienta y cilantro seco, se mezclaba con
jugo de cebolla picada, una cucharada de aceite
y agua.
Cuando
la carne no se consumía fresca, se conservaba
según dos procedimientos: a) se curaba
con sal y especias poniéndola a secar hasta
conseguir al-muqaddad,
que se podía consumir todo el año.
b) se maceraba en grasa para luego ponerla al
fuego y encerrarla herméticamente en tinajas
de barro, al-mamqura.
La
mayor parte de la `amma (los
no pertenecientes a la aristocracia. Las clases
populares) y de la gente del pueblo,
dada su limitación de recursos económicos,
solían comer hígado, páncreas,
tripas, bazo, corazón, cerebro... cuyas
diversas maneras de guisar fueron descritas en
la obra de al-Gafiqui. Consumían también
los miembros inferiores del ganado asados al fuego.
El
pescado y otros productos marinos formaban una
parte importante de la dieta de los andalusíes,
sobre todo en las zonas costeras, se preparaban
los más deliciosos platos de pescado, mariscos
y crustáceos, se elaboraban también
comidas con cangrejos, al
-saratanat, y se consumían almejas,
al-asdaf,
según los textos de Ibn Zuhr.
Se
consumían grandes cantidades de atún
pescado en el lugar conocido como Alqantabak situado
en la playa denominada Hayar al-Il, entre Cádiz
y Algeciras, en las proximidades de Tarifa, se
trataba del más famoso lugar de pesca del
atún de toda la península.
Algunas
especies de pescado se conservaban solamente aplicándoles
sal, quitándoles las espinas y exponiéndolas
al sol; otras se maceraban en sal y vinagre y
se consumían frías(escabeches).
Otras clases de pescado se usaban como condimento
en la elaboración de un tipo de al-murri,
denominado murri al-hut.
Este procedimiento fue descrito con detalle en
la obra geopónica del granadino al-Tignari.
Los
huevos se hervían en agua para
consumirlos duros, o se freían en aceite
con especias y un poco de agua. En algunos casos
se prefería dejar los huevos medio cocidos,
según la formula denominada por la `amma
como namracht,
un término de origen beréber. En
muchos casos, la gente humilde se conformaba con
nutrirse tan sólo con pan y aceite o con
habas cocidas en agua, llamadas comúnmente
al-ful al-ziryabi,
que era un plato de origen oriental, según
parece.
Eran
numerosas las comidas preparadas por la `amma
usando como base cereales, legumbres, hortalizas
y verduras. Se elaboraban platos muy
diversos con cebada, trigo y harinas varias. Nos
limitaremos a mencionar las variedades más
renombradas en al-Andalus, como al-Kusk,
al-sawiq, al-nasa'
y al-atriya.
Más
popularidad tenía al-trid,
que se preparaba con migas de pan maceradas y
cocidas en caldo de grasa de pollo o de pescado,
todavía se conserva como comida popular
entre la gente del Rif marroquí y del Algarve
portugués.
A
partir de harina de trigo muy bien cernida se
preparaba al-msamnat,
mencionada por el malagueño al-Saqati.
Este plato conserva todavía su antigua
denominación y modo de elaboración
en la tribu de Tamsaman, en el norte de Marruecos.
En este punto señalaremos las estrechas
relaciones sociales y políticas existentes
entre el reino de los Banu Salih de Nakuy y la
costa malagueña.
La
pastelería y los dulces formaban parte
de la rica gastronomía andalusí
desarrollada durante las épocas del califato
y de taifas. El agrónomo Abu-l-Jayr y el
médico Ibn Sur, ambos nativos de Sevilla,
nos aportan interesantes detalles al respecto.
Otros autores mencionan una variedad de bizcochos,
de roscos y de pasteles que se consumían
en fiestas familiares, con ocasión de los
días festivos del año y en las fiestas
mayores.
Abu
Bakr al-Tartusí (el de Tortosa) recogió
datos de sumo interés acerca de la costumbre
existente en al-Andalus según la cual la
gente competía en comprar dulces durante
la noche sagrada del veintisiete de Ramadán
(mes de ayuno musulmán).
El
mismo autor nos procura otros detalles sobre la
tradición andalusí de festejar el
veinticinco de abril con la compra de al-sfani
(buñuelos), que se preparaban con harina
y se freían en aceite, y también
al-muyabbanat,
elaboradas con harina mezclada con queso y dejada
hervir en aceite refinado. Muy célebre
fue Jerez por sus deliciosas al-muyabbanat, sin
parangón en ningún otro lugar, a
juzgar por una referencia conservada en la enciclopedia
histórica y literaria de al-Maqqari.
Además
de al-zalabiya,
que era una especie de pestiño, y al-ka'k,
que figuraba como un tipo de bizcocho, se mencionan
también en la enciclopedia histórica
y literaria de al-Maqqari, al-qata'if
y al-zalrabay,
entre otras variedades más. Señalemos
que al-sababik,
de distintas formas, calidades y sabores, se elaboraba
con harina, azúcar, almendras y especias
aromáticas para embadurnarlas con miel
después de freírlas en aceite. Su
forma de elaboración, las proporciones
de los ingredientes, los condimentos e incluso
su nombre se conservan aun en Marruecos.
Pero
sería el pastel denominado al-mada'in
el que figuraba como el más solicitado
y delicioso de toda la gama de dulces elaborados
en al-Andalus.
El
pan medía las diferencias sociales
de la realidad gastronómica en al-Andalus.
Sólo la gente acomodada se permitía
el lujo de consumir al-darmak,
elaborado con la mejor harina de trigo. La segunda
clase de pan, se denominaba
al-smid, poseía un alto valor
nutritivo, se elaboraba con otro tipo de trigo.
Menos valor nutritivo tenía la tercera
clase de pan de trigo, denominado al-hawari,
conocido también con el nombre de al-madhun.
Un
tipo de pan muy popular en al-Andalus, era el
conocido como al-haskar,
era el de menos valor nutritivo, a pesar de que
también se elaboraba con harina de trigo,
su tonalidad era rojiza. Por ello al `amma
solía atribuirle el calificativo de pan
rojo para distinguirlo del pan extra blanco de
al-darmak, o del pan amarillo de al-smid.
El pan negro era el de cebada, mijo y otras clases
de granos panificables. Entre las variedades más
populares se hallaba el pan de al-fatir
y el de al-jandrus,
elaborado a partir de una mezcla de molienda.
En el último escalón gastronómico
figuraba el pan de al-'arq
wa-l-malla, era consumido, sobre todo,
durante las épocas de hambruna.
Al
igual que el pan, el al-murri, y otros
muchos alimentos, el
aceite se subdividía en distintos
grados según su calidad: al-'akri,
que se rescataba de las tinajas de almacenamiento
después de obtener el buen aceite y era
de color pardo. El mejor aceite que se producía
en al-Andalus era de color dorado y no tenía
parangón en ningún otro lugar, se
llamaba zit al-anfaq.
Entre
los dos extremos se producía una serie
de variedades de aceite que se diferenciaba según
la cosecha, la variedad de aceituna, la acidez,
y las técnicas de elaboración. Nos
limitaremos a citar el aceite de al-muqta,
o sea de la gota, y el aceite brillante de
al-luyayn, es decir, de plata, entre
otros muchos.
Tampoco
faltan datos sobre la gran diversidad de arropes(al-rub),
almíbares,
mermeladas y los jarabes
(al-xarab) que se preparaban para el
consumo familiar dentro de la mayor variedad que
existía aún en lo que se refiere
a la elaboración de
bebidas y refrescos a partir de frutas,
miel, azúcar, caña de azúcar,
azahar y otras especies aromáticas.
Más
complicada era la elaboración del producto
alimenticio y medicinal denominado
al-murri,
entre los ingredientes más comunes de
este alimento estaba el mosto, llamado
al-murri al-mustar. Gracias a los
tratados agrícolas disponemos de recetas
completas con las formulas de elaboración
de otros tipos de murri, como el al-murri
al-naqi', o sea, el macerado, y el
murrim al-hut, es decir, de pescado.
El medico al-Gafiqi
nos aporta curiosos detalles sobre el empleo
de al-murri como condimento en la elaboración
de algunos platos especiales y en los guisos
de carne. Más detalles sobre la elaboración
y empleo de al-murri fueron recogidos
por el polígrafo oriental al-Yahiz
en un tratado consagrado especialmente al asunto
bajo el título de Risala
fi al-murri.
Extractos
de " LAS CLASES POPULARES EN AL-ANDALUS"
de AHMED TAHIRI - Editorial Sarriá
labriegos
andalusíes con sus trajes de paseo (Das Trachtenbuch
de Cristophde Weiditz)
médicos
andalusíes en un banquete
texto
de al-Razi
Kitab
Manafi al-Hayawan
tinajas
almohades para el almacenamiento de alimentos, encontradas
en la alcazaba de Mértola (Portugal).
al-qambitiya:
guiso de carne con coliflor.
salazones
legumbres
dulces
y paneras andalusíes
al-sababik
en
al-Andalus se consumían diferentes tipos de pan
Existían
diversos tipos de
aceite de oliva
se
elaboraban bebidas y refrescos a partir de frutas, miel, caña
de azúcar, azahar y otras especias