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Las
avellanas se consumen en Europa desde tiempos remotos gracias
a sus nutrientes (15,5% de proteínas, 6,2% de lípidos,
15,5% de glucósidos y 6,3% de agua).
Por
100 gr. de avellana:
Calorías: 628 kilocal Grasas monoins: 45,7gr.
Proteínas: 14,9 gr. Grasas poliinsat.: 7,9 gr.
Colesterol: 0,0, Mgr. Calcio: 114 Mg.
Grasas sat.: 4,5 gr. Magnesio: 163 mg
Fósforo: 290 mg
Vitamina E: 15,2 mg
Potasio: 680 mg
Vitamina A: 40 IU
Vitamina C: 6,2 mg
Pero
además, para gran parte del campesinado, las avellanas
han sido frutos mágicos, posiblemente, por su temprana
floración y porque el avellano nunca es alcanzado por
el rayo. Por este motivo se consideró a las avellanas
un excelente protector contra los malos espíritus y
las serpientes.
En
la actualidad la avellana ha perdido sus componentes mágicos
para utilizarse en la industria de la alimentación,
principalmente, en la elaboración de pasteles, bombones,
chocolates, turrones y helados. Solo un 15% de la producción
se consume como aperitivo o postre.
El
avellano crece de manera esporádica en los bosques
húmedos de la región eurosiberiana y forma,
en ocasiones, avellanares más o menos extensos.
Los primeros documentos que se refieren al cultivo de
este árbol se remontan al siglo IV a. C.
En
Tarragona el cultivo de la avellana se remonta al siglo XIII
como mínimo. En las ordenaciones de los corredores
de la Lonja de Barcelona, del año 1271, se habla de
la creación de un comercio para regular la venta de
avellanas. En 1287 consta que se cultivaba en Alforja, en
1296 en la Selva del Camp, y en 1331 en Vilanova
de d'Escornalbou y Duesaigües. En 1472, los agricultores
de Selva del Camp pagaban el diezmo de las avellanas. Aunque
desde el año 1381 hay documentados impuestos directos
sobre este fruto.
Los
cultivos actuales tienen sus orígenes en la segunda
mitad del siglo XIX. En 1862 se celebró en Reus una
asamblea de agricultores que recomendó sustituir las
vides por avellanos, para combatir la crisis agrícola
derivada de la plaga de oídio. La llegada de la filoxera,
en la última década del siglo XIX, alentó
a los agricultores que todavía cultivaban la vid a
arrancar las cepas y plantar avellanos. En la actualidad,
Reus se ha convertido en el principal centro productor de
avellana con el 95% del total peninsular.
Con
el fin de proteger el cultivo y la calidad de la avellana
que se produce en Reus (provincia de Tarragona), y para evitar
de alguna manera la competencia exterior, el mes de marzo
de 1991 el gobierno de la Generalitat de Catalunya aprobó
el reglamento de la Denominación de Origen "Avellana
de Reus".
La
llamada avellana de Reus es el fruto de las especies Corylus
avellana y Corylus maximus, árboles de la
familia de la betuláceas que alcanzan de 3 a 5 metros
de altura. La D.O. avellana de Reus protege las variedades"negreta",
"pauetet", "gironell", "morella"
y "culpla". De estas variedades la "negreta"
es la más cultivada.
Se
presentan al consumidor con cáscara: las avellanas
tal y como se han recogido, con grano entero: granos enteros
tras separar la cáscara, y tostadas: avellanas con
cáscara o en grano sometidas a un proceso de tostado.
Para
las avellanas con cáscara el calibre lo determina el
diámetro máximo de la sección ecuatorial.
Dicho calibrado se ejecuta mediante cribas de agujeros circulares.
Dentro de la D.O. se establecen dos tipos: avellanas muy grandes,
con un diámetro igual o superior a 18 mm.; y, avellanas
grandes, con un diámetro igual o superior a 16 mm.
Las
avellanas se recolectan cuando el punto de madurez es el adecuado.
Las labores de recolección deben llevarse a cabo con
cuidado y rapidez para conseguir una calidad y conservación
idóneas.
Investigaciones
médicas recientes, patrocinadas por el Departamente
d'Agricultura, Ramaderia i Pesca de la Generalitat de Catalunya,
por el Consell Comarcal del Baix Camp y la Fundación
Juan Abelló, han demostrado que el consumo regular
de avellanas reduce los indices de colesterol en sangre.
La
zona de producción de la D.O. Avellana de Reus se circunscribe
a los términos municipales comprendido en las comarcas
de El Baix Camp, El Tarragonés, El Priorat, La Conca
de Barberá y la Terra Alta, en la provincia de Tarragona.
La
superficie total dedicada al cultivo de esta avellana suma
18.677 ha. y la producción media asciende a 4.223 Tm.
La zona de envasado coincide con la de producción.
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