El
néctar colectado por las abejas es un producto de origen vegetal denominado polen,
es producido en flores de las más variadas especies vegetales,y procesado por
las abejas hasta transformarlo en miel. La
abeja colecta el polen de las flores, que se adhiere a los pelos de su cuerpo
cuando en contacto con los estambres, cepillándose con los "peines
tibiales" y aglutinando los granos en "pelotas" o gránulos,
que son transportados en las pequeñas curvaturas de las patas posteriores. Los
transporta a la colmena, donde es depositado en los alveolos de los panales, siendo
comprimido por la cabeza de las abejas obreras, para obtener una masa compacta.
Esa masa sufre transformaciones, no sólo por el alto índice de humedad
y de temperatura interna de la colmena, que gira en torno de 35ºC, mas también
por la acción de secreciones salivales de las abejas, ricas en enzimas,
y mezcladas con néctar. Al término de estas transformaciones
esta masa es denominada "pan de las abejas". Este
"pan de las abejas" es por ellas utilizado como alimento proteico desde
el período larval hasta el fin de su vida adulta. En
análisis químico, en cada 100g, el polen presenta en promedio los
siguientes elementos | Proteínas | 15,0
a 30,0% | | Aminoácidos
libres | 10,0
a 13,0% | | Lípidos | 1,0
a 5,0% | | Carbohidratos | 20,0
a 40,0% | | Azúcares
red | 24,0
a 26,0% | | Azúcares
no red. | 2,0
a 4,0% | | Fibras | 3,0
a 5,0% | | pH | 4,7
a 5,2 | | Sales
minerales | 2,5
a 3,5% |
Vitaminas: Tiamina,
Riboflavina, Nicotinamida, Ácido Pantoténico, Piridoxina, Meso-inositol,
Biotina, Ácido Fólico, Cianocobalina, Ácido Ascórbico,
Vitamina D, Tocoferol, Carotina. Los
Aminoácidos presentes son: Ácido Aspártico,
Ácido Glutámico, Alanina, Arginina, Cistina, Glicina, Histidina,
Isoleucina, Leucina, Lisina, Metionina, Fenilalanina, Prolina, Serina, Treonina,Triptofano,
Tirosina y Valina. Sales
Minerales: Calcio, Cloro, Magnesio, Fósforo, Silicio, Azufre,
Hierro y Potasio
Cada
abeja que colecta, recibe o absorbe el néctar, hace funcionar las glándulas de
su aparato digestivo, liberando al pasar por el esófago, un elemento denominado
enzima. La
acción de esta enzima sobre la sacarosa (azúcar compuesto) la transforma y divide
en azúcares comunes, resultando de esta inversión la dextrosa y la levulosa. Explicando
mejor; el néctar sufre en el "buche"de la abeja la acción definitiva de dos enzimas:
la invertase, que transforma la sacarosa en levulosa y la amilase que transforma
el almidón en maltosa. La
miel siempre fue considerada uno de los alimentos y medicamentos más completos
y nutritivos de que la humanidad tiene noción. Conocida
desde la más remota antigüedad, se pierde en el tiempo el origen de su utilización
para las más variadas finalidades por el ser humano. En
España se recolectó desde la época prehistórica, y
una representación de esta actividad puede verse en la cueva de Araña,
en Bicorp (Valencia). Pero
fueron los árabes los que más huella han dejado, desde Al-Andalus,
en toda España con sus elaborados a base de miel. "De
la confluencia del pan y el aceite surgía el plato más sencillo
y nutritivo de nuestra cocina, el paniaceite. Combina maravillosamente con manzanas
agrias y, regado con miel o espolvoreado de azúcar, se convierte en exquisita
golosina".
Recoge también Eslava Galán,
como golosina andalusí. En
Córdoba, la ciudad del califato en la que nacían donde todos saberes
y de donde irradiaban por todos los puntos cardinales hasta la lejana China, siguen
todavía ofreciendo como plato nacional el cordero a la miel. Otro tanto
sucede en la no menos culta y refinada Granada de los nazaríes donde todavía
cocinan los zancarrones, paletilla de cordero deshuesa, rellena y guisada con
miel. Y en Sevilla, a parecido plato le dan el nombre de "cordero
al estilo andalusí". Las
gachas de Jaén el Xaen de los musulmanes- se decoran con canela y
miel de caudera (que el habla popular convirtió en miel de caldera). Estas
gachas jiennenses, debidamente cristianizadas, se cocinan para la festividad de
Todos los Santos. Son muy parecidas a las conocidas en Borobia como farinetas,
y las cuales son dadas a degustar en las ferias de la miel que se celebran en
la villa rayana soriana. Siguiendo
con la cocina andalusí y la miel, veamos esta receta de un manuscrito anónimo
del siglo XIII sobre la Cocina Hispano-Magrebí, traducido por Ambrosio
Huici Miranda. Se trata de arroz con miel, y dice textualmente: "Se
toma arroz y se remoja con agua dulce que lo cubra un día y una noche,
luego se lava y se pone al fuego en una olla o una marmita con agua; se cuece
con agua o leche fresca y se le añade miel limpia, a la que se le ha quitado
la espuma, cuatro libras o cinco y se cuece con suavidad a un fuego ligero; se
riega, mientras se cuece, con leche fresca hasta que se ligue, se cuaje y se haga
una masa; se vierte en una fuente y se remueve con una cuchara y se hace un hoyo,
que se llena con mantequilla tierna derretida y se espolvorea con azúcar
molida y canela y se sirve". El
zurracapote elaborado en la autóctona alimentación
pastoril, a base de miel, es similar a los empleados en el mundo árabe,
donde siempre se ha usado la hidromiel, ya sea sólo la mezcla de agua con
miel limpia, o el agua de lavar los opérculos, todo ello fermentado o no,
para elaborar con esa base bebidas y postres. El más característico
de la provincia de Soria es el mostillo, como el de Magaña, donde se recolecta
una miel exquisita. El
mosto popular se adobaba con la cocción lenta de miel, harina, almendra
molida y peladuras de cítricos. Es el mostillo que desde siempre se ha
elaborado en Soria. Porque si lo celtíbero es lo soriano por definición,
la huella dejada por los árabes y judíos fue el toque oriental y
exótico a la contundencia de lo autóctono. La
importancia de la miel y de las abejas mieliferas en la cultura musulmana es un
hecho innegable, de ahí la transcendencia y el auge que tuvieron en al-Andalus.
Veamos lo que dice dicha cultura y el Corán al respecto: Como
sabemos, la fuente de alimento de las abejas es el néctar, el cual no se
encuentra durante el invierno. Por esa razón combinan el néctar
reunido en verano con secreciones especiales de su cuerpo y producen un nuevo
nutriente --la miel-- que acumulan para los meses de invierno. Es
de advertir que la cantidad de miel acumulada por las abejas es mucho más
grande que su necesidad real. El primer interrogante que surge es: ¿por
qué la abeja no renuncia a ese "exceso
de producción" que se presenta como una pérdida
de tiempo y energía? La respuesta está oculta en la "inspiración"
que se le dio a la abeja, según el versículo 16:68-69 del sagrado
Corán: Tu Señor ha
inspirado a las abejas: "Estableced habitación en las montañas,
en los árboles y en las construcciones humanas. Comed de todos los frutos
y caminad dócilmente por los caminos de vuestro Señor" De su
abdomen sale un líquido de diferentes clases, que contiene un remedio para
los hombres. Ciertamente, hay en ello un signo para gente que reflexiona. Este
insecto no produce miel sólo para sí mismo, sino para todos los
seres humanos. Las abejas, como muchos otros seres de la naturaleza, también
sirven a los seres humanos, como las gallinas que ponen prácticamente un
huevo por día, aunque no lo necesiten, o como la vaca que produce mucho
más leche que la que necesita su cría La
vida de las abejas en la colmena y la producción de miel, son cosas fascinantes.
Sin entrar en demasiados detalles, describiremos los rasgos básicos de
la "vida social" de las abejas, las cuales llevan a cabo numerosas "tareas"
con una organización excelente. La
humedad, que permite que el enjambre produzca la miel de elevada calidad aséptica,
debe ser mantenida dentro de ciertos límites. Si se ubica por debajo o
por encima de esos límites, la miel se corrompe y pierde las cualidades
nutritivas y asépticas. De la misma manera, la temperatura en la colmena
tiene que ser de 35°C a lo largo de diez meses en el año. Para mantener
la temperatura y la humedad de la colmena dentro de ciertos límites, un
grupo especial de abejas tiene a cargo la "ventilación". en
un día de calor se puede observar fácilmente a las abejas ventilando
la colmena. La entrada se llena de abejas, las que se prenden de la estructura
de madera y ventilan la colmena con las alas. En una colmena normal, el aire que
entra por un lado es forzado a salir por otra parte. Las abejas que hacen la ventilación
supletoria trabajan dentro de la colmena para hacer llegar el aire a todos los
rincones. Este
sistema de ventilación también las protege del humo y de la polución
del aire. Los
esfuerzos de las abejas por preservar la calidad de la miel no se limitan a la
regulación del calor y la humedad. Dentro de la colmena existe un sistema
sanitario permanentemente activo que controla todos los acontecimientos que puedan
llevar a la producción de bacterias. El propósito principal de ese
sistema es remover todas las sustancias que probablemente provoquen la producción
de bacterias. El principio básico de este sistema sanitario es evitar que
elementos extraños entren a la colmena, en función de lo cual siempre
se mantienen dos guardianes en la entrada. Si a pesar de ello alguna sustancia
extraña o algún insecto entra a la colmena, todas las abejas se
movilizan para expulsarlo de su interior. Para
los objetos extraños muy grandes que no pueden ser sacados de allí
usan otro sistema de protección: los "embalsaman". Las abejas
producen una sustancia llamada "propóleos (resina de abeja)",
con la cual llevan a cabo el proceso de "embalsamado". Esa resina de
la abeja (producida por el añadido de propias secreciones
especiales a otras resinas que recogen de árboles como el pino, la acacia
y el álamo) es usada también para emparchar roturas en la
colmena, pues se seca después de aplicada al entrar en contacto con el
aire, dando lugar a una superficie dura. Así utilizan el propóleos
frente a todo tipo de amenazas externas y en la mayoría de los trabajos. Lo
dicho hasta ahora nos lleva a plantearnos muchos interrogantes. El propóleos
tiene la característica de no permitir a ninguna bacteria vivir allí,
por lo que pasa a ser una sustancia especial para el embalsamado. ¿Cómo
sabe la abeja que se trata de algo ideal para esa tarea? ¿Cómo las
abejas producen una sustancia que el ser humano solamente puede producirla en
condiciones de laboratorio y con el uso de tecnología y si posee ciertos
conocimientos de química? ¿Cómo saben las abejas que un insecto
muerto motiva la producción de bacterias y, para prevenirlo, lo embalsaman? Es
evidente que la abeja no conoce nada de eso ni tiene un laboratorio en el cuerpo.
La abeja es solamente un insecto de uno a dos centímetros de longitud y
realiza solamente eso que su Señor le ha inspirado. Las
abejas construyen colmenas en las que pueden vivir ochenta mil de ellas trabajando
juntas y moldeando porciones de cera. La
colmena está constituida de panales de miel con paredes de cera, y sobre
cada una de sus caras contiene cientos de pequeñas celdas, todas de la
misma medida. Este milagro de ingeniería se logra con el trabajo colectivo
de miles de abejas. Allí almacenan alimento y el sustento para las crías. Las
abejas han usado durante millones de años la estructura hexagonal para
la construcción de los panales (se encontró una abeja fósil
que vivió hace 100 millones de años). es sorprendente que hayan
elegido una estructura hexagonal antes que una octogonal o pentagonal. Los matemáticos
explican la razón de ello: "la estructura hexagonal es la forma geométrica
más apropiada para el aprovechamiento máximo de una unidad de área".
Si las celdas de los panales hubiesen sido construidas de otra forma, se habrían
desperdiciado sectores de las áreas. De
todas las formas geométricas, la hexagonal tiene la circunferencia más
pequeña. Es decir, la celda hexagonal, para un mismo volumen, requiere
menos cantidad de cera que las celdas triangulares o cuadrangulares. En
conclusión, la construcción de la celda hexagonal requiere menos
cantidad de cera, a la vez que guarda la máxima cantidad de miel (en igual
unidad de área). Seguramente las abejas no pudieron haber calculado este
resultado, al cual los seres humanos llegaron después de muchos cálculos
geométricos. Estos pequeños animales usan la forma hexagonal de
modo ingénito, precisamente porque son enseñados e "inspirados"
por Su Señor. El
diseño hexagonal de las celdas es práctico en muchos sentidos. Se
adecuan entre sí y cada una comparte las paredes de la otra, lo que, repetimos,
asegura un almacenaje máximo con un mínimo de cera. Aunque las paredes
de las celdas son más bien delgadas, resultan suficientemente fuertes para
soportar la carga de varias veces su peso. También
vemos en las caras de las celdas que las abejas aplican el principio de máxima
economía al construir los bordes inferiores.(Las celdillas
están calculadas de modo que a cada una de ellas le quede el mayor espacio
posible con la misma cantidad de material. Si se fija por un momento la atención,
se verá que el triángulo equilátero, el cuadrado y el hexágono
son las únicas formas regulares que pueden quedar unidas en el mismo plano
sin dejar intersticios y que el área de los elementos es mayor en el hexágono
que en cualquiera otra de las dos... Pero la determinación de la forma
e inclinación que hay que dar a las particiones que cierran el fondo de
las celdillas, y que por lo tanto pueden corresponder igualmente a los dos lados
del panal es problema más complicado y, desde luego, más difícil
de resolver. Eminentes matemáticos se han ocupado de este asunto. Reaumur
propuso a Köning la solución del problema... le pedía la determinación
de los ángulos de los rombos que cortarían al prisma hexagonal para
formar con él la figura de la menor superficie posible... Pero fue el matemático
Maraldí quien hizo la medición exacta... Está demostrado,
por consiguiente, que la construcción de las celdillas es de forma tal,
que no se concibe ningún otro procedimiento con el cual, con tan poco material
y trabajo, se proporcione tanto espacio) Las
paredes son construidas como rebanadas con dos hileras colocadas espalda con espalda.
El punto de unión de dos celdas es un tema a resolver. Al construir las
superficies interiores combinando tres cuadrángulos equiláteros,
resuelven ese problema. Cuando se construyen tres celdas sobre una de las caras
del panal, la superficie inferior de una celda en la otra cara queda construida
automáticamente. Como esa superficie inferior está constituida de
plaquetas de cera cuadrangulares equiláteras, se observa una sima inclinada
en la base de las celdas hechas por ese método. Esto significa un aumento
en el volumen de las celdas y así en la cantidad de miel almacenada, con
el mínimo de cera consumida. Otro
aspecto que las abejas consideran durante la construcción de los panales
es la inclinación de las celdillas. Al darles una inclinación de
13° en ambas caras, evitan que sean paralelas al piso. De ese modo la miel
no fluye o gotea por la abertura de la celdilla. ("Le
Sage ha demostrado que este célebre problema se reduce a encontrar el ángulo
en que dos planos, con una inclinación dada (120°), puedan cortarse
por un tercer plano, de forma que todos los ángulos que resultan de la
sección sean iguales. Pero de esta estructura resulta una ventaja esencial,
mayor que la de la economía de la cera, esto eso, que tiene mayor resistencia
que si estuviera compuesta de planos en ángulos rectos el uno con el otro...".
(Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo Americana, Madrid, 1993, Tomo I, p.
325). Al
trabajar, las abejas obreras se cuelgan una de otra en círculos y se juntan
en racimos. Así consiguen la temperatura necesaria para la producción
de cera. Pequeños sacos en los abdómenes producen un líquido
transparente que gotea y endurece la delgada capa de cera. Las abejas recogen
ésta con los diminutos ganchos que tienen en las patas. Ponen la cera en
la boca, la mastican y la procesan hasta que esté suficientemente blanda.
Luego la moldean para dar lugar a las celdillas. En esto también trabajan
muchas abejas juntas para asegurar la temperatura requerida para mantener la cera
blanda y maleable en el lugar de trabajo. Otro
punto a tener en cuenta es que la construcción del panal comienza por la
parte superior de la colmena --de arriba hacia abajo-- y continúa en dos
filas inclinadas respecto del suelo. Mientras una lonja de panal se expande en
dos direcciones opuestas, en primer lugar se unen las bases de las filas. Este
proceso se realiza con un orden y armonía sorprendentes. Por lo tanto,
nunca es posible comprender que el panal consista en tres partes separadas. Las
lonjas de panal, que se inician simultáneamente desde distintas direcciones,
están perfectamente arregladas de modo que aunque existen cientos de ángulos
distintos en la estructura, se las ve como una sección uniforme. Para
esa construcción las abejas necesitan calcular las distancias desde el
punto de partida y los puntos de enlace o unión que están más
adelante, y luego proyectar las dimensiones de las celdillas conforme a ello.
¿Cómo es que miles de abejas realizan cálculos tan delicados?
esto ha impresionado siempre a los científicos. Obviamente,
resulta irracional suponer que las abejas lleven a cabo por propia iniciativa
una tarea de organización pormenorizada y delicada, que a los propios seres
humanos les cuesta realizar. Entonces,
¿cómo lo lograron?. Un evolucionista explicaría que este
acontecimiento ha sido logrado por "instinto". Sin embargo, ¿cuál
es el "instinto" que puede dirigir a miles de abejas al mismo tiempo
y hacerlas realizar una tarea colectiva?. Además, aunque cada abeja actúe
por su propio "instinto", tendrían que coincidir en el mismo
y actuar al unísono para llegar a alcanzar ese resultado sorprendente.
Por lo tanto, deben ser dirigidas por un "instinto" proveniente de una
fuente singular. Las abejas que comienzan a construir el panal desde distintos
rincones y luego combinan sus tareas separadas sin dejar ningún resquicio
y construyen todas las celdillas iguales, con una estructura hexagonal perfecta,
¡ciertamente deben recibir mensajes "instintivos" de esa misma
fuente!. Aquí
usamos la palabra "instinto" "solamente como un "nombre",
como se dice en el Corán en 12:40 (...no son sino nombres que habéis
puesto, vosotros y vuestros padres). No tiene ningún sentido insistir en
"simples nombres" (...nombres a los que Dios no ha conferido ninguna
autoridad) con el objeto de ocultar las verdades evidentes. La abejas son guiadas
desde una fuente singular, lo cual les permite cumplir con éxito tareas
que de otro modo no serían capaces de realizarlas. No es el "instinto",
término que no define nada, el que guía a las abejas, sino la "inspiración"
mencionada en el capítulo 16 del Corán, titulado Las Abejas. Lo
que hacen esos animalitos es implementar el programa que Dios ha establecido para
ellos en particular. Normalmente
las abejas tienen que volar largas distancias y examinar extensas áreas
para encontrar alimento. Se mueven hasta 800 metros de la colmena para acopiar
el polen de las flores y los ingredientes de la miel. La abeja que encuentra flores
vuelve a la colmena para informar a las otras de la existencia de ese lugar. Pero,
¿cómo describirá a sus compañeras la ubicación
de las flores? ¡Por
medio de un baile o danza! La abeja que vuelve a la colmena empieza
una danza, la cual es un medio de expresión para comunicar a las otras
dónde se encuentran las flores. Esa danza, repetida muchas veces, incluye
toda la información que posibilita acceder allí: trata acerca de
la dirección, la distancia y otros detalles sobre la fuente de alimentos. Esa
danza es la representación del número "8" repetido constantemente
(ver dibujo). La abeja forma la mitad del "8" por medio de sacudir la
cola y realizar zig zags. El ángulo entre los zig zags y la línea
entre el sol y la colmena, señala la dirección exacta de la fuente
de alimento. Pero además las abejas deben conocer la distancia que tienen
que viajar para recoger los ingredientes de la miel. Y esto lo "informa"
la abeja en cuestión por medio de ciertos movimientos del cuerpo: mueve
la parte inferior del cuerpo y crea corrientes de aire. Por ejemplo, para informar
de una distancia de 250 metros, mueve esa parte del cuerpo cinco veces en medio
minuto. Así queda exacta y detalladamente determinada la fuente de provisión,
en lo que hace a distancia y dirección. Pero
hay otro problema que resolver. La abeja puede señalar la zona con flores
solamente según la posición del sol. Pero éste se mueve un
grado cada cuatro minutos. Eventualmente, por lo tanto, la abeja cometería
un error de un grado cada cuatro minutos al informar la dirección a sus
compañeras. Sorprendentemente,
¡la abeja no tiene ese problema!. El ojo de la abeja está formado
de cientos de pequeños lentes hexagonales. Cada uno de ellos se enfoca
en un área muy estrecha, como el telescopio. Y al mirar hacia el sol en
cierto momento del día, siempre puede establecer la ubicación (mientras
vuela). se considera que hace ese cálculo valiéndose del cambio
en la luz emitida por el sol de acuerdo al momento del día. En consecuencia,
las abejas determinan la dirección en la que se ubica el objetivo sin equivocarse,
al realizar las correcciones necesarias a la información que recibieron
en la colmena, mientras el sol avanza. Cuando
una flor ha sido visitada, la abeja puede saber que otra abeja ha consumido
el néctar, por lo que se retira inmediatamente, con lo que ahorra tiempo
y energía. Ahora bien, ¿cómo sabe la abeja, sin examinar
la flor, que el néctar ya ha sido succionado? se
entera de ello porque la abeja que estuvo antes la marcó con una gota de
un olor especial. Cuando otra abeja detecta ese olor, no pierde el tiempo y se
dirige a otra flor. ¿Sabe
usted que la miel es una importante fuente de alimento, la cual Dios nos ofrece
por medio de un pequeño insecto? EL MILAGRO DE LA MIEL: La
miel está compuesta de azúcares, como glucosa y fructosa, y de minerales,
como magnesio, potasio, calcio, cloro azufre, hierro y fosfato. Contiene vitamina
B1, B2, C, B5 y B3. Todas las mieles son distintas según la calidad del
néctar y el polen. Además, también contiene en pequeñas
cantidades cobre, yodo y zinc. También están presentes varios tipos
de hormonas. Como
dice Dios en el Corán, la miel "es remedio para los hombres".
Este hecho fue confirmado por los científicos reunidos durante la Conferencia
Mundial de Apicultura realizada en China entre el 20 y 26 de setiembre de 1993.
Allí se discutieron los tratamientos con derivados de la miel. En particular,
los científicos norteamericanos dijeron que la miel, la jalea real, el
polen y el propóleos (resina de abeja) curan muchas enfermedades. Un doctor
rumano dijo que usó la miel de abeja en el tratamiento de muchas enfermedades
ginecológicas, en las hemorroides, en problemas cutáneos y en otra
cantidad de irregularidades. Actualmente
la apicultura y los productos de las abejas han abierto nuevas ramas de investigación
en países que realizan estudios avanzados. Vamos a describir otros beneficios
de la miel. Facilita
la digestión. Como las moléculas del azúcar de la miel se
pueden convertir en otros azúcares (por ejemplo, fructosa y glucosa), la
miel es fácilmente digerida hasta por los estómagos más sensibles,
a pesar de su alto contenido de ácido. Ayuda a funcionar mejor a los riñones
e intestinos. Posee
un bajo nivel calórico. Otra cualidad de la miel es que, comparada con
la misma cantidad de azúcar (de remolacha o caña), da al cuerpo
40 % menos de calorías. Aunque brinda mucha energía a la persona,
no la hace aumentar de peso. Se
difunde rápidamente a través de la sangre. Acompañada de
agua templada, la miel se difunde en la corriente sanguínea en siete minutos.
Sus moléculas de azúcar libres hacen que el cerebro funcione mejor,
puesto que es un gran consumidor de azúcar. Ayuda
a la producción de sangre. La miel provee una parte importante de la energía
que necesita el cuerpo para producir sangre. Además, ayuda a depurarla.
Tiene algunos efectos positivos en la regulación y facilitación
de la circulación sanguínea. También funciona como protectora
frente a los problemas capilares y a la arteriosclerosis. No
es propicia para las bacterias. La propiedad bactericida de la miel se llama "efecto
inhibidor". Experimentos realizados enseñan que esa propiedad aumenta
al doble cuando se la diluye con agua. Es muy interesante tener en cuenta que
las abejas recién nacidas en las colonias son alimentadas con miel diluida
por las abejas responsables de su supervisión, como si conocieran esta
característica de la miel. La
jalea real es una substancia producida por las abejas obreras dentro de las colonias.
Las sustancias nutrientes de la jalea son el azúcar, las proteínas,
las grasas y muchas vitaminas. Se la usa en problemas causados por deficiencias
en los tejidos o en la debilidad corporal. Es
obvio que la producción de miel, en una cantidad mucho mayor a la requerida
por las abejas, es algo que opera en beneficio del ser humano. Y también
es obvio que las abejas no pueden cumplimentar una tarea tan increíble
--la producción de miel y derivados-- por su propia "iniciativa". |