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La
miel, es un producto alimenticio producido por las abejas
(Apis melífera) a partir del néctar de ciertas
flores, se presenta de diversas maneras: fluida, espesa o
cristalina. Las
abejas son insectos sociales que sobreviven en nuestro planeta
desde hace más de 40 millones de años, según
pesquisadores del asunto.
Las
abejas son insectos sociales que sobreviven en nuestro planeta
desde hace más de 40 millones de años, según
pesquisadores del asunto.
La
principal función de las abejas en el medio ambiente
es la polinización de las flores, mejorando con esto
la producción de semillas y frutos y también
la perpetuación de las especies vegetales del planeta.
Son
las abejas del género Apis las que siempre estuvieron
con el hombre, pues son las que más se prestan para
los trabajos de ella esperados.
Es
uno de los insectos más laboriosos y disciplinados
que conviven en un sistema extraordinario de organización.
En cada colmena existen cerca de 60.000 obreras, 1 reina y
centenas de zánganos.
Volviendo
con la cocina andalusí y la miel, veamos esta receta
de un manuscrito anónimo del siglo XIII sobre la Cocina
Hispano-Magrebí, traducido por Ambrosio Huici Miranda.
Se trata de arroz con miel, y dice textualmente: "Se
toma arroz y se remoja con agua dulce que lo cubra un día
y una noche, luego se lava y se pone al fuego en una olla
o una marmita con agua; se cuece con agua o leche fresca y
se le añade miel limpia, a la que se le ha quitado
la espuma, cuatro libras o cinco y se cuece con suavidad a
un fuego ligero; se riega, mientras se cuece, con leche fresca
hasta que se ligue, se cuaje y se haga una masa; se vierte
en una fuente y se remueve con una cuchara y se hace un hoyo,
que se llena con mantequilla tierna derretida y se espolvorea
con azúcar molida y canela y se sirve".
La
abundante flora melífera de la Alcarria ha contribuido
a la expansión de la apicultura en esta comarca española.
Hasta no hace muchos años todavía recorrían
las sendas alcarreñas los mieleros con sus odres llenos
de miel que repartían de casa en casa. Algunos documentos
del siglo XVII citan que la miel de la Alcarria gozaba ya
de merecida fama en aquella época. En 1983 se publicaba
El Colmenero Español, un periódico dedicado
en exclusiva a la apicultura.
La
Alcarria es una comarca típica de páramos, extendidos
entre los macizos secundarios de la Meseta de Sigüenza
y la Serranía Conquense al N; la Sierra de Altomira
al E; los ríos Tajo y Guadiela al S, que la separan
de la monótona llanura manchega y los suaves perfiles
de la campiña del Henares al O.
Su
extensión es de 4.245 Km2 con una longitud de 120 Km.
de N. a S. y de 60 de E. a O. La altitud de los páramos
va disminuyendo de N. a S. desde los 1.100 m hasta los 750.
En
su morfología se distinguen tres elementos estructurales:
el páramo propiamente dicho, la cuesta y el valle.
Los suelos son de naturaleza caliza. El clima es mediterráneo
continental, de veranos secos y calurosos y de inviernos fríos.
En La Alcarria los matorrales mediterráneos alcanzan
gran extensión y alto interés apícola.
La vegetación silvestre, compuesta por multitud de
arbustos y plantas aromáticas, configura la riqueza
florística que es la base para la elaboración
de la Miel de la Alcarria
La
miel de la Alcarria está protegida por la denominación
de origen desde el 11 de noviembre de 1992. El 3 de noviembre
de 1993 el MAPA ratificó el reglamento a nivel nacional.
El 21 de junio de 1996 se registró la D.O. conforme
al reglamento de la CEE. El 17 de mayo de 1999 se constituyó
el Consejo Regulador. El 2 de noviembre de 1999 se procedió
a la cesión de bienes y derechos al Consejo Regulador;
y el 18 de enero de 2000 se autorizó la fundación
del organismo de certificación y control.
La
miel sujeta a Denominación de Origen tiene como principal
virtud una sutileza y aroma extraordinarios. La miel de la
Alcarria procede exclusivamente de las flores. La consistencia
puede ser fluida, viscosa o parcialmente cristalina. Debe
tenerse en cuenta que todas las mieles, en estado natural,
acaban cristalizando, este fenómeno es la mejor garantía
de que el consumidor adquiere un producto natural, sin ningún
tipo de aditivos, que no ha sido desnaturalizado artificialmente,
ni sometido a altas temperaturas y, por consiguiente, mantiene
integras todas sus cualidades.
La
miel debe mostrar un contenido bajo en humedad (no
se desprende de la cuchara con facilidad). En estado
líquido debe presentar un color transparente, ausencia
total de partículas o burbujas de aire, y un aroma
suave. El aroma y el sabor varían porque derivan en
gran parte de la planta original. Las plantas básicas
para la elaboración de la miel de la Alcarria pertenecen
a la familia de las labiadas: romero, espliego, tomillo.
Atendiendo
a este origen floral la D.O. Miel de la Alcarria se presenta
en tres tipos;miel monofloral de romero (Rosmarinus
officinalis), miel monofloral de espliego (Lavandula
latifolia) y miel multifloral. En las mieles monoflorales
el porcentaje mínimo de polen de romero debe ser el
15%; en las mieles multiflorales el porcentaje mínimo
de polen (de tomillo, romero o espliego) será del 5%.
Para todas las mieles el porcentaje de formas de polen de
la familia Ericaceae, a excepción de la gayuba (Arctostaphylos
uva-ursi), será de 0%.
El
área de producción coincide integramente con
la zona de envasado e incluye 150 municipios de la provincia
de Guadalajara y 70 municipio de la provincia de Cuenca. Esta
zona forma un triángulo imaginario que limita con las
vegas de los ríos Henares (norte) y Tajo (sur) y con
las estivaciones del Sistema Ibérico (este).
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