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"Globos
de fuego que encierran la frescura de la nieve",
decía Sa'di, el poeta
persa. La naranja es otra de las frutas que ha viajado desde
Persia hasta Occidente. Su nombre original es toranj.
El
código foral valenciano hace ya mención a las naranjas como
una producción muy extendida, y que desde la capital
hasta Borriol existía un pomposo y espléndido arbolado de
naranjos, lo que no ha de sorprendernos si recordamos que
su introducción por parte de los musulmanes comenzó por la
cuenca mediterránea y que lógicamente la costa castellonense
no debió de ser de los últimos puntos en recibirlo, pues reúne
las condiciones más a propósito para su perfecto desarrollo,
sobre todo en la Plana.
La
suposición se convierte en certeza cuando el alemán Von Popplaw da datos fehacientes
sobre a la importante producción de -taronjes- en la zona, en un tiempo en que casi todos los pueblos que
visitó o entrevistó, eran aun de sarracenos, y la prosapia arabesca de la palabra lemosina
taronja que utilizó indican claramente a quien se debe
la propagación de la planta cuyo fruto, cambiada en dulce
la especie agria con el injerto y renovaciones sucesivas ha
venido a formar una de las principales cosechas de la provincia
de Castellón, digna rival de su hermana la de Valencia en
el cultivo de las codiciadas Hesperideas.
El
éxito o fracaso de los injertos
está basado en diferentes conceptos, pero sobre todo en la
naturaleza de la savia. Ibn Bassäl
las clasificó en cuatro grupos y estableció un quinto grupo
formado por plantas acuosas pero de hoja perenne entre las
que se encontraban el naranjo amargo y el cidro.
Además,
creó una clasificación climática estableciendo siete categorías
y situando a los cítricos: cidro, naranjo amargo, limero,
zamboa, limonero y semejantes como idóneos para nuestro clima,
por ser caluroso y seco pero no extremo.
Una
práctica a la que se prestó mucha atención en aquella época,
fue la de la producción de plantas de
vivero. El método de reproducción
por semilla lo aplicaban a todos los cítricos y se
hacía en un lugar resguardado del frío. Según Ibn Bassäl,
las semillas se sembraban en enero-febrero. Un año más tarde
se hacía el trasplante a macetas teniendo en cuenta que solo
debía haber una planta en cada una, donde permanecían dos
años, al cabo de los cuales se llevaban al terreno definitivo.
El
sistema de multiplicación por estaca, se aplicaba al
cidro, al limonero y a la zamboa, pero no al naranjo. También
era conocido el acodo, y el acodo aéreo se practicaba
utilizando una especie de maceta agujereada que, partida en
dos, se ajustaba a la rama.
Ibn
al-Awwän, Ibn Bassäl y Abü-l-Jayr nos
proporcionan la información más interesante respecto a los
fertilizantes, especificando épocas de utilización, tipos de estiércol según su procedencia:
ser humano, palomina, de otros animales,
diferentes beneficios y utilidades según fuera fresco
o fermentado y si era de cabra, de caballería, de cenizas
de algodón, o de distintas leñas..... Tratados con infinidad de combinaciones según
la especie a abonar y el resultado deseado con respecto al
crecimiento, a la floración o al fruto.
Eran
grandes expertos en el aclarado, poda, apuntalamiento, y la
lucha contra las adversidades: exceso de frío o de
calor, insectos, suelos calizos, enfermedades. Siempre utilizaban
técnicas naturales, beneficiosas y nada agresivas con el medio:
rodear los troncos con un tejido basto impregnado de aceite,
alquitrán o boñiga; empalizadas y riegos con agua tibia o
fría; incorporar al suelo cenizas procedentes de los baños
y otros lugares, regar las raíces con la sangre de los machos
cabrios que se sacrificaban para la alimentación, palomina
pulverizada, etc.
también
desarrollaron técnicas de conservación
que permitían conservar los frutos durante mucho tiempo.
Las abundante referencias sobre los usos alimentarios o medicinales,
están diseminadas en los escritos de los numerosos autores
hispano-musulmanes de la época.
El
Azahar, vocablo nítidamente árabe, es la flor del naranjo,
del limonero y del cidro, aunque aquí nos referiremos a la
flor del naranjo amargo, la cual contiene una esencia de mayor
calidad.
Investigadores
de Estados Unidos y Canadá han descubierto que la cáscara
de los cítricos contiene una sustancia que reduce el colesterol
“malo” y es más efectiva que las actuales medicinas, según
revela un estudio. El estudio –que ha sido publicado en la
revista Journal of Agricultura and Food Chemistry, determinó
que esa sustancia no tiene los efectos secundarios –desarrollo
de enfermedades hepáticas y debilidad muscular– que provocan
los medicamentos convencionales para reducir el colesterol
“malo” (LDL).
Los
compuestos de las cáscaras de cítricos se conocen como flavones
polimetoxilatados (PMF) y son similares a otros pigmentos
vegetales que tienen beneficios para la salud, incluyendo
protección contra el cáncer, enfermedades cardíacas e inflamaciones.
"Nuestro estudio ha demostrado que los PMF tienen el efecto
de reducción del colesterol más potente que cualquier otro
tipo de flavonoide", dice en el informe Elzbieta Kurowska,
investigador principal y vicepresidente de investigaciones
de KGK Synergize en Ontario, Canadá.
Las
cortezas de naranja también nos sirven para quemar
-lo cual sanea el ambiente-, para aromatizar pasteles, compotas,
salsas, etc.
Siempre
que se ralle una cáscara de cítricos, no se debe incluir la
parte blanca ya que amarga bastante. Si una naranja estuviese
un poco seca, es aconsejable sumergirla en agua templada unos
minutos. De esta forma se conseguirá extraer todo su zumo.
La piel se desarrugará un poco pero, quizá, no esté en condiciones
de ser rallada.
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Minerales
|
Vitaminas
|
| Calcium |
mg |
52.400 |
Vitamin
C |
mg |
69.692 |
| Iron |
mg |
0.131 |
Thiamin |
mg |
0.114 |
| Magnesium |
mg |
13.100 |
Riboflavin |
mg |
0.052 |
| Phosphorus |
mg |
18.340 |
Niacin |
mg |
0.369 |
| Potassium |
mg |
237.110 |
Pantothenic
acid |
mg |
0.328 |
| Sodium |
mg |
0.000 |
Vitamin
B-6 |
mg |
0.079 |
| Zinc |
mg |
0.092 |
Folate |
mcg |
39.693 |
| Copper |
mg |
0.059 |
Vitamin
B-12 |
mcg |
0.000 |
| Manganese |
mg |
0.033 |
Vitamin
A |
IU |
268.550 |
| Selenium |
mcg |
0.655 |
Vitamin
A, RE |
mcg |
27.510 |
| |
|
|
Vitamin
E |
mg |
0.314 |
La
temporada de la naranjas es muy dilatada. Desde que aparece
en octubre la más temprana hasta que en julio termina la más
tardía, se turnan diecisiete variedades de naranjas y mandarinas
que proporcionan excelentes oportunidades de suministrar al
cuerpo la cantidad suficiente de vitamina C, necesaria para
afrontar las gripes, catarros y efectos de la contaminación
de invierno.
A
la naranja se la considera la fruta
reina de los meses fríos. Las de zumo suelen ser más ácidas
que las naranjas de mesa. Junto a mandarinas, limones y pomelos
es una de las producciones más significativas de la agricultura
española. Con ella se pueden elaborar numerosos platos: ensalada
de endibias a la naranja; lenguado a la naranja; pato a la
naranja; helado; sorbetes;…
Las
naranjas constituyen un alimento
muy adecuado por su alto valor en vitaminas (especialmente
vitamina C con una media de 53 mg por cada 100gr.) que las
convierten en uno de los mejores alimentos antiescorbúticos.
También poseen una gran cantidad de azúcares, especialmente
muy ricas en fructosa , fácilmente asimilable por el organismo,
por lo que puede ser comida por los diabéticos. Por su alto
contenido en sales minerales, en las que destaca el potasio,
tienen un gran valor diurético. Su contenido en calorías -
unas 47 por cada 100 gr.- nos permite comer bastante cantidad
en casos de obesidad. Constituye un buen aporte de calcio
- 40 mg por cada 100 gr. Vitamina C, fibra, limoneno, pectina
o aminoácidos como la serina o la alanina son compuestos anticancerosos
reconocidos que se pueden adquirir comiendo estas frutas.
El consumo de esta fruta se recomienda como prevención del
tratamiento del cáncer de colon, pero podrían ser útiles
en la prevención del cáncer de mama.
Empezar
el desayuno con un buen zumo
de naranja es siempre bueno y casi imprescindible cuando llega
el otoño y la bajada de las temperaturas. Porque más vale
prevenir que curar. Si a pesar de ello cae enfermo, puede
ponerle remedio preparando una bebida con zumo naranja, miel,
un poco de alcohol -como por ejemplo el ron- y agua hirviendo.
Una excelente opción es mezclar el zumo de dos naranjas
y una granada, además de la vitamina C aportarás Hierro a
ti dieta y notarás que tu estado anímico mejora.
Las
salsas de naranja que
acompañan carnes o pescados se pueden endulzar con azúcar
moreno. Le dará un color más dorado.
La
infusión de las hojas del naranjo es digestiva,
antiespasmódica (del aparato digestivo y del sistema
nervioso), sudorífica y ligeramente
sedante, gracias a su acción sobre el sistema nervioso
simpático. Bajo el punto de vista de la Medicina Tradicional
China sus acciones se explican por su sabor amargo, que actúa
como dispersante de los meridianos del Corazón-Intestino Delgado
y del Hígado-Vesícula biliar.
La
cosmética más vanguardista
investiga cada día sobre nuevos y complejos componentes para
sus cremas antiarrugas. Pero, en esta ocasión, el extracto
elegido no obedece a una exótica planta con un extraño nombre.
No tenemos que mirar lejos de nuestra propia tierra para encontrar
naranjas.
Ella, presente en la vida cotidiana, resulta el complemento
ideal de cualquier dieta y en esta ocasión también de sofisticados
productos de belleza.
La
deshidratación y el envejecimiento son los efectos más perjudiciales
del sol en la piel. A través de la alimentación podemos proporcionar
a nuestro organismo los nutrientes necesarios que ayudan a
contrarrestar estos efectos negativos. Estos son: el agua
( 60% del peso del cuerpo) y los ácidos grasos esenciales.
Ambos
son los mejores aliados contra la deshidratación.
Los
ácidos grasos, contenidos en el aceite de oliva, girasol,
maíz, soja y en pescados azules y frutos secos actúan directamente
sobre las células impidiendo la deshidratación.
Por su parte, los antioxidantes nos ayudan a combatir el envejecimiento
de la piel. Los más conocidos son los betacarotenos (en frutas
y hortalizas como espinacas, perejil, melocotón, mango, zanahoria,
calabaza) y la vitamina C del limón, NARANJA, pomelo, mandarina,
kiwi, fresas, arándanos, grosellas, moras, melón, col, brécol
y pimientos
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