|
El
rosal, es una planta de todos conocida, y la rosa, es sin
duda, la reina de los aromas. A
través de los fósiles se sabe que esta especie esta presente
en nuestro planeta desde hace millones de años. Posee más
de dos mil especies adaptadas a todo tipo de terreno, aunque
requieren sol y soportan bien la sequía.
La
rosa, símbolo del amor y reina de todas las flores,
es otra planta de procedencia iraní. Los persas la
llaman roz. En los relieves del palacio de Persépolis
puede verse la imagen de Ciro el Grande, con un collar de
rosas en el cuello, en el momento de rendir culto a la madre
naturaleza.
En
la rosa destacan dos ingredientes, el tanino (de acción astringente)
y la esencia, a los que debe sus virtudes. Tocante a la esencia
de rosas, se dice que fue descubierta por casualidad en Persia,
con ocasión de la boda entre la princesa
Nour-Djihan y el emperador Djihanguyr. Los jardines imperiales
se habían rodeado de
un canal lleno de rosas, y el calor del sol hizo que el aceite
se separara y saliera a flote, formando una especie de espuma.
Al examinar algunos esta "espuma" no tardaron en darse cuenta
de su verdadera naturaleza y en dar el paso siguiente :
obtener ellos mismos la esencia de rosas.
En
la época del imperio persa, los guerreros adornaban con rosas
sus escudos, e Ibn Khaldun cuenta que la provincia de Farnistán
enviaba anualmente al tesoro de Bagdad un tributo de 30.000
botellas de agua de rosas. Existe un documento (Biblioteca
Nacional de París) que acredita este hecho.
El
arte de destilar los pétalos de rosa fue introducido en Occidente
por los árabes en el siglo X; poco tiempo después
fueron los franceses los que comenzaron a elaborarla. En la
actualidad podemos encontrarla en farmacias, perfumerías,
etc., elaborada por métodos industriales. En la actualidad
la esencia de mejor calidad y más cara procede de Bulgaria,
extraída de la rosa de Alejandría (o de Damasco), conocida
en Marruecos como rosa damascena.
Su
nombre proviene de Damas, parte de la actual Turquía
y que en la antigüedad pertenecía a Siria. Llegó
al Marruecos presahariano con las caravanas de mercaderes
provenientes de Oriente Medio, y paulatinamente, las rosas
han invadido el palmeral de Skoura. En la acaudillad también
existe en Bulgaria y Turquía.
Fueron
plantadas en primer lugar para delimitar los campos de trigo
y
hoy en día se cultiva la rosa damascena tringitipetala
para vender sus capullos y pétalos, sus hileras alcanzan
una longitud lineal de 3.150 Kilómetros y son cultivadas
por 7.300 personas. En un buen año puede llegar a cosecharse
aproximadamente 5.000 toneladas de rosas.
Los
amasigh/beréberes de Kelaâ, tienen
el buen gusto de indicar sus plantaciones marcándolas
con cercados de rosales para delimitar sus terrenos. En mayo,
las mujeres emprenden el recolección en sus rosales
respectivos. Inician la siega por la mañana,
muy temprano, después de la oración del alba,
y acaban poco antes de mediodía, cuando el sol comienza
a calentar en extremo.
Las
mujeres del Valle del Dadés recogen en cada estación
hasta 20 kilos de rosas. La familia se queda una pequeña
cantidad para producir agua de rosas para lavarse, aromatizar
los dulces, o para mezclarla con la picadura de las hojas
de la alheña y elaborar la henna; pero todo lo demás
se destina a la venta, y un kilo de capullos se cobra a 4,85
dirhams, lo que equivale a 0,485 euros, lo mismo que a ellas
les cuesta un poco de aceite de oliva o unos pocos dátiles.
El
cultivo de la rosa damascena es tan importante en la vida
y supervivencia de la zona sur de Marruecos que todos los
años, coincidiendo con el final de la recolección
y el comienzo del zoco o venta de la cosecha se celebra el
mussem al-wurud o festival de la rosa, tradicional, colorista,
embriagadora fiesta de origen centenario. Según la
leyenda, fueron los peregrinos los que trajeron la rosa damascena
desde la ciudad santa de la Meca, hace más de tres
siglos, y la plantaron en el centro de Kelaât M'gouna,
ciudad del alto Atlas ubicada a 500 m. de altitud. La vinculación
con el mundo islámico es innegable, los buenos perfumes
son muy apreciados por los musulmanes y se dice que por donde
pisaba el Profeta Muhammed nacía las flores.
Para
entender la importancia de los rosales y de sus frutos en
la cultura árabe y musulmana, hemos de tener en cuenta
su explotación agraria para la obtención del
agua de rosas y de la esencia de rosa, así como la
tradición de utilizarla en la cocina como elemento
gastronómico indispensable en la elaboración
de dulces y multitud de platos gastronómicas. Se usa
incluso en la elaboración de la henna: tanto la que
se aplica en el pelo como la que se aplica directamente sobre
la piel; y del gasul: un barro elaborado especialmente para
los baños corporales y capilares que se utiliza tradicionalmente
en el hammam.
La
recolección y el transporte se realizan
con sumo cuidado para no dañar los delicados pétalos,
se utilizan unos cestos
de mimbre muy poco tupidos, para que transpiren
y que el aire pase a través de ellos evitando la humedad.,
después se extienden en finas capas sobre el suelo
para facilitar su secado, pero no se exponen a pleno sol.
Los
pétalos de rosa se
ventilan continuamente en un gesto repetitivo:
en pabellones ventilados y cubiertos con sombrajos de caña
para protegerlos del sol directo, los hombres, con la ayuda
de un midra: herramienta agraria en forma de un enorme
tenedor de madera terminado en cuatro puntas curvas; lanzan
los pétalos al aire una y otra vez para evitar la formación
del hongo que los destruye. Cuando se han secado lo pétalos
son transportados a los almacenes.
Los
pétalos de rosa, deben estar aireados, pero fuera del
contacto directo con el sol o del agua, y preservadas de la
humedad y de la pudedumbre, por lo que se almacenan en edificios
adecuados especialmente para esta función, hasta que
se llevan a la fábrica.
Los
secos pétalos de rosa, pasan su olor y color al agua
por el simple procedimiento del empapamiento y la transforman
en agua de rosas que después se utilizará en
el aguamanil, en los perfumadores, en los dulces, en la henna....
Los
pétalos también se comercializan para mezclar
con la henna del pelo o de la piel, con el gasul: barro especial
para lo baños en el hammam.
Son
muy apreciados para tratamientos y terapias terapéuticas
La
rosa en la gastronomía:
En
la cocina la rosa tiene también un importante papel. En
regiones de Oriente próximo, por ejemplo Turquía, se preparan
confituras y mermeladas de rosas, si bien suelen estar muy
sobrecargadas de azúcar.
También
se
escarchan para utilizarlos en algunos dulces.
En
la cocina persa, con sus pétalos se elabora miel y
mermelada, entre otras cosas.
Es
una de las flores comestibles, por lo que en la gastronomía
vanguardista actual se utiliza incluso en crudo, acompañando
ensaladas y platos exóticos.
El
agua de rosas se utiliza para aromatizar las carnes
y los dulces en toda la zona del antiguo Magreb, y dice la
tradición que ya se hacía en al-Andalus. Para
la preparación del famoso Tayin marroquí de
cordero con ciruelas y de otros platos de carne, esta se deja
en adobo 24 horas con las especias y agua de rosas.
El
poder curativo de las rosas: Desde tiempos inmemoriales
los orientales en general y los árabes en particular
han utilizado sistemas naturales de curación extraídos
de productos naturales. Los musulmanes son partidarios de
la medicina naturista desde el nacimiento del Islam, el Profeta
Muhammad (sas)
utilizaba y recomendaba la utilización de sistemas
naturales de curación, en armonía con la fitra:
esencia del ser humano, y con la creación de Alá,
los remedios por él utilizados se conocen como teb
al-Nabawi: Medicina del Profeta, existen multitud de escritos
y publicaciones al respecto, así pues no es de extrañar
la profusión de herbolisterías en los zocos
y la arraigada tradición de la homeopatía en
el mundo islámico.
El
campo de acción terapéutica de la rosa es muy
amplio. A nivel externo destaca su uso como oftálmico
y para problemas de la piel. Los pétalos de las rosas
rojas son más apreciados en farmacia que los de las
rosas blancas, por tener mayor cantidad de tanino, a cuya
presencia se deben atribuir sus propiedades ligeramente astringentes
; por este motivo son las rosas rojas las preferidas para
obtener colirios y en las enfermedades crónicas de
los ojos. El agua destilada de rosas obra por sí misma
como colirio y sirve de base a otros, obtenidos añadiéndole
sustancias como el sulfato de zinc.
Es
una de las esencias más antisépticas. Esta virtud,
unida a sus cualidades ligeramente tónicas y suavizantes
y a su acción sobre los vasos capilares, la hacen apta
para casi todos los tipos de piel, en particular para pieles
maduras, secas o sensibles, y en todos los casos de rojez
o inflamación.
Para
el tratamiento externo se puede usar la esencia pura ó
diluida en aceite. Se suele frotar en los lóbulos de
las orejas, las sienes, las palmas de las manos y sobre la
zona del corazón. Gracias a esto último se activa
la glándula timo, influyendo favorablemente sobre el
estado de ánimo y la inmunidad.
También
en uso externo se usa la llamada "agua de rosas",
sobre todo como oftálmico y en cosmética.
A
nivel interno tiene cuatro grandes campos de acción
:
-
A
nivel cardio-circulatorio la rosa y su esencia tienen
numerosas acciones. Es beneficiosa para el corazón
(lo estimula y promueve la circulación), sumamente
eficaz contra las impurezas de la sangre, y un buen astringente
contra el exceso de flujo menstrual, la expectoración
de sangre y otras hemorragias. Por otro lado su efecto
sobre los capilares sanguíneos es muy notable,
tonificándolos y reactivándolos, siendo
muy útil en el tratamiento de las "capilaropatías".
-
Sobre
el aparato digestivo, en el año 1972 se publicó
en la URSS un estudio sobre la acción colerética
(secreción y excreción de bilis por el hígado)
de la esencia de rosas. Se observó que incrementaba
las secreciones biliares y especialmente la síntesis
de ácidos y fosfolípidos biliares en los
seres humanos. Por otro lado fortalece el estómago
y previene las náuseas y los vómitos. Los
extractos de rosa intervienen en un preparado estomacal,
el suphari, una mezcla hindú de semillas que se
chupa ligeramente después de las comidas copiosas.
-
En
la esfera genital de la mujer actúa regulando sus
funciones, contra los flujos excesivos de sangre y como
reputado afrodisiaco.
-
Sobre
el sistema nervioso la esencia de rosas es relajante,
incluso por vía externa ó por inhalación,
favoreciendo el sueño. Tiene también una
notable acción "cordial", antidepresiva.
En la medicina Hakim (medicina tradicional de Pakistán)
existe un método especial de aplicación
de las esencias, particularmente para tratar dolencias
mentales o emocionales. Consiste en empapar con algunas
gotas de esencia un pedacito de algodón y colocarlo
en un punto de la oreja derecha. Este punto es conocido
como Shen Wen o Shen Men en la acupuntura china y está
situado en el antehélix. Se deja actuar durante
aproximadamente 3 horas y se repite la operación
varios días.
Hay
que ser cuidadoso en cuanto a su calidad, a ser posible debe
adquirirse en farmacias ; tiene que ser de uso "alimenticio"
y en ningún caso para perfumería ó mezclada
con alcohol
|