La
receta clásica se confeccionaba con 100 g. de pétalos
de rosa desecados y reducidos a polvo y 200 g. de agua. Se
dejan en maceración durante unas 28 horas y se les añaden
700 g. de azúcar (puede ensayarse con miel, fructosa e incluso
azúcar integral, aunque los resultados son variables). se
concentra al baño María hasta que tome la forma de un extracto
consistente. La consistencia final suele oscilar entre el
sirope y la homogeneidad del membrillo.
En
Inglaterra, y seguramente como recuerdo de su pasado colonial,
es sencillo encontrar agua de rosas en bastantes tiendas de
alimentación (como si se tratase de un comestible). Con ella
se puede elaborar una excelente bebida india, el Nimbu
pani.
La
receta de la bebida:
se prepara con el zumo de 4 limones, 1 litro de agua, 3 cucharadas
de azúcar integral ó miel, 3 cucharaditas de agua de rosas
y opcionalmente una pizca de sal. Se mezclan todos los ingredientes
hasta que se disuelvan del todo. Se sirve bien frío con una
rodaja de limón.
Receta
rica en vitamina C:
por otro lado los escaramujos (frutos del rosal) son extraordinariamente
ricos en vitamina C cuando están frescos, y tienen un sabor
agradablemente ácido por los ácidos orgánicos que contienen.
Para usarlos se parten a lo largo, se quitan los huesecillos
y los pelos del interior, y se lavan con agua corriente. De
esta forma la vitamina se aprovecha en su totalidad.
Con
los escaramujos bien limpios de pelos y granos, machacados
hasta reducirlos a pulpa, y añadiéndoles por lo menos su propio
peso de azúcar, se prepara en frío una mermelada que contiene
también la totalidad de la vitamina.
Por
su riqueza en vitaminas C y A los escaramujos, ó sus preparados,
se utilizan como tónicos en casos de astenia primaveral, convalecencia,
etc...
Por
la acción astringente de los taninos son usados frecuentemente
como un buen antidiarreico. |