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día o noche anterior a preparar el cuscús, se
corta la carne en trozos regulares y se pone a macerar con cebolla
picada, cilantro, perejil, aceite de oliva, sal, canela, nuez
moscada y mezcla de especias para cuscús.
Ponga
a cocer los garbanzos con sal y comino.
Se
sofríe la carne y se le añaden los tomates limpios
pelados y troceados o picados, una vez sofrito se le añade
caldo de huesos de cordero y se deja cocer.
En
la parte inferior de la cuscusera se hace un sofrito con 1
tomate maduro, limpio pelado y troceado o picado, 1 cebolla
mediana, ajo, apio, cilantro, mezcla de especias para el cuscús
y sal. Una vez sofrito se le añade el agua, y las verduras
limpias y troceadas: calabaza, calabacín, nabo blanco,
nabo amarillo, zanahoria y col. Se tapa con la parte superior
de la cuscusera y una tapadera.
Se
vierte el cuscús en una bandeja o fuente amplia y se
impregna de aceite. Cuando comienza a salir vapor de la cuscusera,
se introduce la sémola de cuscús en la pieza
superior de la cuscusera, ha de quedar holgado para que se
esponje.
Para
que la sémola quede suelta y esponjosa es imprescindible
que se saque de la cuscusera y se vierta nuevamente sobre
la bandeja o fuente amplia y se trabaja con la mano humedeciéndolo
suavemente. Esta operación se repetirá, como
mínimo, un par de veces.
En
otro recipiente, se sofríe el resto de la cebolla,
se le añaden los garbanzos que se han cocido con comino,
las pasas, un poco de especias de cuscús y se rehoga
con un poco del caldo de las verduras.
Una
vez cocida la sémola del cuscús, se coloca en
una fuente circular, o en un plato grande imitando la forma
de un volcán y se rocía con la salsa del guiso
de la carne y el caldo de las verduras. En las laderas, se
colocarán las verduras. En el cráter, la carne.
La cebolla con las pasas y los garbanzos se ponen encima del
todo, quedando una forma final similar a una montaña.
Se
sirve acompañado de un recipiente con caldo para que
los comensales puedan añadirlo al gusto.
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